Cancillería participa en la colocación de emblema de la UNESCO para la preservación cultural del edificio de la Corte de Cuentas

El Ministerio de Relaciones Exteriores, como institución miembro del Comité Interinstitucional de Derecho Internacional Humanitario (CIDIH-ES), asistió hoy al acto de señalización del edificio de la Corte de Cuentas de la República con el “Escudo azul” de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Por medio de este reconocimiento internacional, se asume el compromiso para el mantenimiento y protección de dicho bien del Estado, con el propósito de que el mismo no sea saqueado, destruido ni eliminado en caso de conflicto armado o situación social adversa, tal y como establece la Convención de La Haya de 1954 sobre Protección de Bienes Culturales, de la cual nuestro país es suscriptor.

La distinción que se otorga a la sede de la Corte de Cuentas responde al alto valor histórico, urbanístico y arquitectónico que posee el edificio inaugurado el 22 de diciembre de 1955, por el entonces presidente de este ente fiscalizador, el doctor Ricardo Arbizú Bosque.

Dichas instalaciones están ubicadas sobre la 1ª Avenida Norte y 13ª Calle Poniente de la capital, y forman parte de la Declaratoria del Centro Histórico de San Salvador, establecida por el Decreto Legislativo No. 680.

En su interior, encontramos tres murales, dos realizados en óleo y uno más elaborado en marmolín. También destacan los pisos de mármol, así como sus estructuras metálicas en las que resaltan a la vista los finos detalles de la herrería salvadoreña y el empleo del bronce.

Mientras que en su fachada se pueden observar dos relojes de gran tamaño, en perfecto estado y funcionamiento, los cuales fueron traídos desde Italia y se colocaron desde la construcción original.

Este edificio también alberga un museo institucional, en el que se conserva y exhibe mobiliario antiguo, documentos y enciclopedias; piezas de arte, incluida una réplica en mármol y bronce de la escultura «Mercurio volando», del artista francés Jean Boulogne; además de una galería fotográfica.

Previo a la pandemia por COVID-19, ese espacio permanecía abierto al público interesado en conocer sobre la labor y evolución de esta entidad desde sus orígenes, que datan de 1872.

La colocación del Escudo Azul de la UNESCO en este inmueble facilitará su identificación y correspondiente protección, además de ser un detalle que brinda distinción a esta obra como patrimonio cultural de nuestra nación.

La develación del emblema estuvo a cargo del presidente de la Corte de Cuentas, Roberto Anzora, y de representantes del Ministerio de Cultura y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), entre otras entidades que conforman el CIDIH-ES.

A la fecha, en nuestro territorio, se encuentran reconocidos bajo dicho registro 45 bienes culturales de diversa índole, entre iglesias, teatros, museos, edificios, sitios arqueológicos y bibliotecas.

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